Sustentarse_Por qué es importante la reputación empresarial

¿Por qué es importante la reputación empresarial?

Sabías que la reputación empresarial es de suma importancia para los consumidores, ya que este tipo de empresas tienen una buena reputación en áreas de la Responsabilidad Social Empresarial. Esto permite a una compañía considerada socialmente responsable beneficiarse de su reputación en el público y la comunidad empresarial, aumentado simultáneamente su habilidad para atraer capital y potenciales asociados.

Se ha evidenciado que en algunos casos, la mantención de buenas relaciones con los empleados, los consumidores y la comunidad es más importantes que las utilidades para integrar la lista anual de las empresas más exitosas. Asimismo, la participación activa en iniciativas con la comunidad genera una reputación positiva en los empleados de una empresa.

Los ciudadanos valoran positivamente a aquellas empresas que focalizan sus esfuerzos de RSE en el voluntariado de los empleados en la comunidad. Sólo un pequeño porcentaje considera que “dar una gran suma de dinero” es la acción empresarial más relevante.

Normalmente, las empresas líderes socialmente responsables son citadas en los medios de comunicación y recomendadas a los inversionistas que buscan entidades que aplican esta cultura empresarial. Muchas de las listas anuales sobre empresas exitosas incluyen dentro de sus parámetros a medir la participación activa en la comunidad. Por ejemplo, la revista Fortune, sitúa la “responsabilidad social”, la “solidez financiera” y la “calidad en la administración” entre los ocho criterios más importantes de su encuesta anual “Empresas Más Admiradas”.

Compartir: Obtén tu Distintivo ESR

Asimismo, las empresas que han utilizado la responsabilidad medioambiental como una manera de reforzar su reputación o imagen de marca incrementan sus ventas y atraen mayor capital de inversión.

En la economía global, la imagen de marca y la reputación están entre las fortalezas más valoradas. Prácticas de marketing responsable son, por naturaleza, altamente visibles para los consumidores y tienen el potencial de fortalecer la opinión del público con respecto a una empresa o a su marca.

No hay que olvidar que una buena reputación empresarial por integridad y fuerte compromiso con los consumidores, puede generar lealtad y confianza en tiempos de crisis, creando un público más tolerante y propenso a restaurar su apoyo cuando la mala situación termine.

“Los ciudadanos valoran positivamente a aquellas empresas que focalizan sus esfuerzos de RSE en el voluntariado de los empleados en la comunidad.“

Del mismo modo, prácticas de marketing responsable que son vistas de manera negativa pueden menguar la imagen de marca y la reputación empresarial, aunque esta tenga productos o servicios de muy alta calidad.

Tema relacionado:

En una economía global, la imagen de marca y la reputación entre las empresas son bienes muy valorados. Las prácticas comerciales, por su naturaleza, son altamente visibles para los consumidores y tienen el potencial para fortalecerlas o minarlas.

Una reputación de fuerte compromiso e integridad frente a los consumidores puede construir lealtad y confianza, y proveer un colchón en tiempos de crisis.

Contrariamente, las prácticas comerciales vistas como negativas pueden desmerecer la imagen de marca y la reputación, aun cuando los servicios y productos de la compañía sean de mejor calidad. Siendo la buena reputación el objetivo primordial de la comunicación en RSE, su gestión debe ser fundamentalmente prudente. Para ello, se requieren tres instrumentos clave:

  1.  Código de ética.- Estrategia de comunicación (propiamente dicha).
  2. Plan de crisis.-  Estos tres instrumentos combinan valores, mensajes y protocolos de reacción que otorgan A continuación una descripción de cada uno.
  • Código de ética.-  Es uno de los instrumentos que puede utilizar la empresa para expresar y recopilar el conjunto de valores, principios y normas éticas que, a lo largo del tiempo, ha hecho propios.

La ética empresarial se refiere a cómo una empresa integra el conjunto de valores (honestidad, confianza, respeto, transparencia, equidad, justicia y otros) en su visión, políticas, prácticas y en la toma de decisiones cotidianas. “Adicionalmente, implica comportarse de acuerdo a los estándares legales, además de su adherencia a las leyes y regulaciones internas”

Los códigos de ética pueden nacer en la empresa por diversas formas, ya sea porque las casas matrices de una empresa multinacional responden a estándares internacionales y envían a sus subsidiarias un código preestablecido o porque una gerencia, la dirección ejecutiva o el sindicato de la empresa lo propone. Si bien no importa el origen de la proveniencia, las pautas éticas deben nacer con el respaldo de las altas autoridades.

Los códigos de ética proponen valores considerados como principios generales. Estos son algunos de ellos para tener una reputación empresarial:

Integridad moral: Se debe mantener incólume cualquiera que fuere el campo de su actuación en el ejercicio profesional. Conforme a esto, se espera de un empleado, rectitud, probidad, honestidad, dignidad y sinceridad. Dentro de este mismo principio quedan comprendidos otros conceptos afines que, sin requerir una mención o reglamentación expresa, puedan tener relación con las normas de actuación establecidas.

Tales conceptos pudieran ser los de conciencia moral, lealtad en los distintos planos, veracidad como reflejo de una realidad, justicia y equidad con apoyo en el derecho positivo.

Objetividad: Representa, ante todo, imparcialidad y actuación sin prejuicios en todos los asuntos que corresponden al campo de acción de un profesional o trabajador. Lo anterior es especialmente importante cuando se trata de certificar, dictaminar u opinar sobre la empresa.

Responsabilidad: Sin perjuicio de reconocer que la responsabilidad, como principio de ética profesional, se encuentra implícitamente comprendida en todas y cada una de las normas de ética y reglas de conducta, es conveniente y justificada su mención expresa como principio para todos los niveles de la actividad de la empresa.

Respeto entre colegas: Todos los funcionarios o trabajadores de una empresa deben tener siempre presente que “la sinceridad, la buena fe y la lealtad con sus colegas son condiciones básicas para el ejercicio libre y honesto de la profesión y para la convivencia pacífica, amistosa y cordial entre los trabajadores de la empresa”.

Compartir: ¿Por qué es importante la reputación empresarial?

Sustentarse_Por qué es importante la reputación empresarial

El respeto entre colegas es la base de un buen clima laboral.

Estrategia de comunicación .- Para que toda la comunicación sea coherente, vaya en una misma dirección que la visión empresarial y se relacione directamente con los objetivos de RSE, se debe establecer un cimiento que soporte todo: una estrategia de comunicación de Responsabilidad Social Empresarial.

Esta es la clave para gestionar correctamente la información corporativa, que está relacionada con los mensajes que desde la empresa se emiten al exterior y que, mínimamente debe respetar los siguientes principios:

Relevancia: Las temáticas e informaciones expuestas por los productos de comunicación deben considerarse útiles por los diferentes usuarios. “Ello exige de la empresa un amplio conocimiento de las expectativas y necesidades de sus públicos objetivos.”

Veracidad: La información será considerada confiable en la medida que revele neutralidad y consistencia en su formulación y presentación.

Claridad: Se debe tener en cuenta la variedad de públicos que utilizará la información comunicada, lo que exige claridad en su elaboración para facilitar su comprensión. Se recomienda cautela en el uso de términos técnicos y científicos, como también es deseable la inclusión de gráficos cuando sea pertinente. En algunos casos un glosario anexo puede ser útil.

Comparabilidad: Una de las expectativas de los receptores de la comunicación es la posibilidad de comparar los datos presentados por la empresa con períodos anteriores y con los de otras organizaciones, lo que exige consistencia en la elección, medición y presentación de los indicadores.

Regularidad: Para garantizar que los diferentes públicos puedan acompañar los resultados y tendencias de naturaleza económica, social y medioambiental de la empresa, la comunicación debe informar en intervalos de tiempo regulares.

Verificabilidad: A pesar de que no es una práctica exigida, la verificación y auditoría de las informaciones contenidas en la comunicación contribuyen a su credibilidad.

Fuente: http://www.cepb.org.bo/urse/wp-content/uploads/2015/03/GUIA3Vweb.pdf

Podrías leer también: