Por Rosario Murillo, @RosarioMurilloC (*)

A lo largo de la última década he sostenido relación con decenas de empresas que me han bridando la oportunidad de conocer y hasta sorprenderme por las mejores prácticas que éstas realizan, en los diversos ámbitos de la Responsabilidad Social, y al mismo tiempo he podido observar lo contrario.

Muchas se consideran a sí mismas como organizaciones éticas y dan por hecho que, al tener un Código de Ética (o Conducta), el comportamiento y la cultura de la empresa, en automático, se vuelve congruente con los valores que pregona; pero la realidad es que muy pocas empresas se comprometen con la implementación de sistemas éticos integrales que fomenten la integridad de las personas, les auxilien en la solución de los dilemas de su quehacer laboral y reduzcan los riegos derivados de la incongruencia y la corrupción.

Para los directivos(as) interesados en implementar una cultura organizacional que involucre a las partes interesadas, tanto internas como externas, propongo este test de cinco reactivos que permitirá realizar un diagnóstico inicial, el cual puede ser contestado con un “sí” (S), un “no” (N) o un “parcialmente” (P).

[  ] 1. ¿Cuenta con un Código de Ética a la medida de los valores y circunstancias específicas de su empresa?
[  ] 2. ¿Ha desarrollado acciones de capacitación orientadas a fomentar el conocimiento y el involucramiento con el Código de Ética,  así como para revisar su pertinencia como guía en las decisiones dentro de la empresa?
[  ] 3. ¿Cuenta con un Ombudsperson oficialmente nombrado y que cuente con la confianza de los colaboradores?
[  ] 4. ¿Cuenta con protocolos para admitir, investigar, procesar y resolver las quejas?
[  ] 5. ¿Cuenta con un Canal de Denuncia externo, gestionado por un despacho especializado, que ofrezca confianza y certidumbre a los denunciantes y asegure el seguimiento puntual y anónimo de cada caso?

Cada uno de los cinco puntos forma parte de un Sistema Ético Integral, y es a través de un método holístico, como una organización puede considerar que sus prácticas en la materia son amplias y enfocadas en la construcción de una ética corporativa sustentada en las personas, que son las que viven los valores y la congruencia o incongruencia de la empresa y sus líderes, de tal forma que si una empresa desea saber si su empresa es o no ética, basta con preguntar a un par de personas dentro de la compañía para darse cuenta de que tan permeados están sus principios y visión hacia la sostenibilidad.

 

(*) Directora Ejecutiva – Sustentarse, rosario.murillo@sustentarse.com.mx