Por Ing. Luis Eduardo Martínez (*)

Todo el tiempo escuchamos que el cambio es la constante y dentro de las empresas es casi sinónimo de innovación, de plasticidad organizacional y de estar abiertos a los retos que se afrontan dentro del orden mundial en donde se da una vorágine creada por la Mejora Continua.

Las empresas saben que las personas son quienes promueven el cambio, las decisiones se toman en los puestos directivos y gerenciales, pero es en las áreas que ejecutan los procesos y que desarrollan las actividades operativas, las que deben de realizar el cambio y adaptarse rápidamente a la transformación. En la actualidad las tendencias globales marcan el uso y soporte en plataformas tecnológicas de hardware y software; sin embargo, al decidir por cualquier opción, la pregunta esencial debe ser ¿Qué tan fuerte será la resistencia de las personas al cambio?…

En un mundo que se mueve con agilidad, una de las mejores prácticas para el cambio que consideran los líderes de las empresas, es cómo lograrán que los nuevos “fierros” físicos o digitales vayan más allá de su introducción en la compañía, y logren niveles altos de aceptación y por su puesto de éxito entre los que las usarán. El concepto de “Sociabilización del Conocimiento” es una herramienta de gestión humana que empodera el saber y las experiencias que yacen en todas las personas que operan y administran los procesos, es decir, de aquellos que los viven día a día. Esta metodología permite a las personas compartir en espacios participativos grupales el cómo “deberían” de funcionar las “cosas” y las actividades para hacerlas más eficientes, dando valor a la extraordinaria destreza de los grupos de trabajo que conjuntamente toman decisiones para lograr que dichos cambios e innovaciones logren su mayor potencial.

En mi última experiencia creando un espacio colaborativo que tenía por objetivo optimizar el proceso de Impartición de Justicia con base en el nuevo sistema de Justicia Penal en el Estado de Coahuila, el usuario tenía tres cosas claras: contar con “el mejor proceso optimizado” el cual “incluyera y superara las mejores prácticas existentes en México” para ser implementado en la práctica y finalmente, que éste diera como resultado las bases para “el diseño de una plataforma tecnológica de software” que fuera en un futuro automatizado e interconectado con otros sistemas informáticos; sin embargo no se tenía claridad del cómo todo esto sería.

Uno de los grandes retos fue no sólo explicar la metodología para extraer la información sino la complejidad de sensibilizar en lo que significa un proceso de sociabilización del conocimiento y como los instrumentos prácticos para la colaboración a ser utilizados, logran resultados sobresalientes; un cliente escéptico al respecto de dinámicas sencillas como el uso de “post it”, hojas de rotafolio pegadas en las paredes y plumones lograrían que las personas, por un lado mapearan con claridad los procesos tal cual se ejecutaban y que al mismo tiempo, pudieran visualizar los cambios para crear un proceso ideal y optimizado, factible de implementar y que lograra la aceptación de todos los involucrados en el proceso a todos los niveles.

El resultado después de varias sesiones a lo largo de un par de meses fue no sólo que se eficientizan los procesos, sino que las personas empatizaron con los diversos retos que afrontaban las diversas áreas y como se correlaciona su trabajo con el de los demás, sino que al ser plasmados dentro de un software que tiene como finalidad la eficiencia en la impartición de justicia de ese Estado, el equipo sabía que los nuevos procesos eran de su propiedad… ¿Cómo no construir el cambio y la mejora sobre algo que sabes que refleja tu aportación y conocimiento, y que fue hecho de manera colaborativa con el esfuerzo de todos los colaboradores?.

Cuando hablamos de Sostenibilidad pareciera que es un término lleno de sofisticaciones para unas cuantas empresas del orbe, la realidad es que hablar de sostenibilidad es más sencillo cuando lo visualizamos como la capitalización del conocimiento colectivo que existe en las competencias combinadas de todos los miembros de un equipo y que es posible sincronizar y armonizar con los recursos necesarios para el cumplimiento de objetivos de excelencia, de clase mundial y con responsabilidad.

 

(*) Director General de Sustentarse México, luis_eduardo.martinez@sustentarse.com.mx